Comunicado de los Directores de Econoinvest a seis meses de su detención

Herman Sifontes, presidente del grupo Econoinvest, detenido desde hace 6 meses

A seis meses de su detención, los directivos de Econoinvest enviaron el siguiente comunicado a la prensa:

Econoinvest Casa de Bolsa fue fundada en 1995 por un grupo de emprendedores venezolanos que decidieron juntar sus experiencias en banca, finanzas y mercado de capitales, para construir un grupo empresarial orientado a crear en el venezolano de a pie la conciencia del ahorro y la inversión a largo plazo. Con el mandato de democratizar el capital llegando al pequeño inversionista, trece años después, Econoinvest ya se había convertido en el grupo financiero no bancario más grande de Venezuela, con una nómina de 1.000 empleados; 370.000 clientes y cerca de BsF 400 millones en patrimonio, siendo la Casa de Bolsa líder del mercado de valores.

Hacia 2001, Econoinvest promovió el lanzamiento de la Fundacion Para la Cultura Urbana (FCU), que se convertiría en el sello editorial no comercial más importante del país con 100 títulos publicados hasta el año 2010. La fundación impartiría cientos de conferencias, cátedras y talleres vinculados a los temas urbanos, y establecería el Concurso Transgenérico de Literatura que se convertiría en uno de los premios más importantes de su naturaleza en el país y que alcanzó su décima edición este año.

Hacia 2005 adquirió Seguros Carabobo, una empresa con cincuenta años de antigüedad, la cual pasó de la vigésima séptima posición en el ranking nacional en el momento de su adquisición a la número nueve hacia fines del año 2009.

Con la casa de bolsa, la compañía de seguros y la Fundación, se conformó Econoinvest Capital, la compañía holding del Grupo de Empresas Econoinvest, en el año 2006, listando sus acciones en la Bolsa de Valores de Caracas con una oferta pública de acciones (OPA) que fue suscrita por el noventa y ocho por ciento (98%) de los empleados.

Tras ese evento en su historia corporativa, el Grupo de Empresas Econoinvest se planteaba el reto de ser una empresa basada en el poder de sus convicciones y su visión de futuro; un futuro de país y nación, y de un colectivo, cimentados en la capacidad y el valor del ahorro, la inversión y la protección, en un contexto de democratización del capital. Así, los empleados, gerentes, vicepresidentes, directores y accionistas de Econoinvest se convertirían en agentes de cambio hacia la conquista de una mejor calidad de vida de la población a través del mercado de capitales venezolano.

Previamente al desarrollo de Econoinvest, los mercados de capitales estaban reservados a un reducido grupo de pudientes inversionistas. Econoinvest creyó firmemente en la posibilidad de ampliar la base de ese mercado como principal motor para financiar el desarrollo en el país.

Los participantes en el mercado de valores venezolano pasaron en la última década de unos cuantos miles de inversionistas a fines de siglo pasado a aproximadamente 1.600.000 inversionistas individuales hacia principios del 2010. A esa cifra hay que sumarle 1.200 Cajas de Ahorro, incrementando al número anterior de inversionistas directos a 1.900.000, y llevando la suma de indirectos a 3.500.000 los cuales, comparados con una fuerza laboral de diez millones de personas, representaban una cifra realmente significativa, que hacía del mercado de valores una fuerza financieramente relevante.

Los mercados de capitales del país proveyeron cerca de cuarenta mil millones de dólares en capital para el estado (US$ 40.000.000.000) y cerca de siete mil millones de dólares (US$ 7.000.000.000) para el sector privado en los últimos siete años. Hasta el primer trimestre de 2010, el mercado de valores venezolano había generado más 4,500 empleos directos en el país.

En este contexto, la visión de Econoinvest como cabeza de ese mercado, sumada a su misión y principios, sostenía que solamente aquellos países que invierten sus propios recursos financieros en recursos productivos y en el potencial de sus ciudadanos, son capaces de dejar atrás el círculo vicioso de la pobreza para entrar en el círculo virtuoso del desarrollo. Su estrategia, centrada en la interacción de ahorro, inversión y protección, ejercida por Econoinvest y Seguros Carabobo; y de cultura, ejercida por la labor de la Fundacion para la Cultura Urbana, aportando elementos para la construcción de ciudadanía, apuntaba a la mejora constante en la calidad de vida del colectivo venezolano.

Hasta el momento de su intervención, Econoinvest era una de las pocas casas de bolsa independientes en América Latina que articulaban los tres elementos claves para tener éxito en el negocio bursátil. El Grupo estaba bien capitalizado. Sus fundadores, accionistas y socios reinvirtieron siempre la mayor parte de las utilidades en la empresa; ésta contaba con una capacidad de distribución sin par en el país, con la más grande fuerza de ventas, así como con trescientos cincuenta agentes de seguros; todo ello bajo una marca sólida, reconocida por su prestigio, transparencia y honestidad tanto en el país como en el extranjero.

En apego a esos principios, el Grupo de Empresas Econoinvest ejerció siempre un estricto respeto de la legalidad y las normas establecidas. Cada una de las compañías del Grupo ejecutaba auditorias permanentes de sus procesos tanto aquellas requeridas por las autoridades locales, como por contrapartes internacionales, además del seguimiento de estrictas políticas internas referentes al buen gobierno corporativo, avalado por los departamentos de auditoria interna, el comité de auditoría y auditores externos nacionales e internacionales. La división de prevención y control ejerció además un estricto control en función de legitimación de capitales habiendo sido certificados sus procesos por Kroll Associates UK Limited. Así, todas las empresas del Grupo contaban con expedientes pulcros ante sus entes supervisores.

Durante sus quince años de operaciones, Econoinvest Casa de Bolsa no tuvo nunca auditoria, informe o reporte de regulador alguno que comprometiera ningún aspecto operativo o legal de la organización; todo lo contrario. Econoinvest Casa de Bolsa obtuvo los mejores elogios de los entes supervisores, convirtiendo éstos las prácticas de la compañía, en más de una ocasión, en estándar para la industria.

De la misma manera que la firma prestaba atención a las regulaciones y controles, Econoinvest invirtió sus mejores esfuerzos en atender a sus clientes internos y externos. El Grupo de Empresas apoyó y desarrolló constante y permanentemente su capital humano. No sólo una gran parte de los empleados era accionista de la empresa, sino que más del 70% de los trabajadores confió sus ahorros al grupo, apoyando el crecimiento del mismo con sus inversiones.

El voluntariado de empleados, trabajadores y ejecutivos de Econoinvest era por otro lado extendido y dinámico, proyectando la colaboración del personal en causas tan diversas como la niñez y los ancianos, el deporte y la cultura. Econoinvest y sus trabajadores siempre cerraron filas como uno solo ante las causas más nobles.

En función de sus clientes externos, la compañía asumió el reto del crecimiento en Venezuela, promoviendo el fortalecimiento regional con la idea de extender el ahorro, la inversión y la protección en amplios sectores del país. Econoinvest tenía sedes en Caracas, Valencia, Mérida y Nueva Esparta, y estaba a punto de abrir una sede en Barquisimeto.

A través de la red de Seguros Carabobo el Grupo de Empresas tenía presencia en 16 ciudades del país por medio de 350 agentes de seguros y 85 ejecutivos de cuenta que atendían y apoyaban a 45.000 clientes en la casa de bolsa y a los 350.000 clientes que suscribieron pólizas con Seguros Carabobo. Toda esta red de oficinas y emprendimientos fueron posibles en función de ingentes inversiones en tecnología de punta, como centros de atención telefónica y plataformas web, y la formación de su capital humano, a fin de generar la autorrealización entre sus trabajadores y lograr la más amplia satisfacción de sus clientes, pequeños, medianos y grandes, quienes desde siempre confiaron en el Grupo.

En el ámbito de las finanzas corporativas, la compañía ejecutó transacciones que establecieron la pauta para el sector público y privado en el país. En 2006 Econoinvest lideró la primera colocación de acciones hecha en la Bolsa de Valores de Caracas en diez años para la Electricidad de Caracas.

En ella participaron otras cinco casas de bolsa como colíderes. En el año 2007 coordinó para ABN Amro en Venezuela la más grande colocación de deuda no soberana en la historia de América Latina para un total de US$7,500 millones de dólares en bonos de PDVSA colocados entre 498,000 órdenes y con la participación de todo el sistema financiero venezolano. Entre los años 2008 y 2009 proveyó servicios de oferta pública de adquisición para las nacionalizaciones de la CANTV y la Electricidad de Caracas, que favorecieron tanto al gobierno como a los pequeños inversionistas y a los accionistas mayoritarios.

Entre sus clientes corporativos se encontraban Domínguez y Compañía, Inelectra, Envases Venezolanos, Soltuca, Intercable, Toyota, Banesco, Banco del Caribe, Banco Mercantil, Ron Santa Teresa, y Cargoport entre otros, como colocadores de títulos valores; y compañías como Directv, Pfizer, Avianca, American Airlines, Impregilo, Telefónica de España, Cargill, Odebrecht y Diageo como clientes institucionales.

Econoinvest poseía también la operación de administración de patrimonio más importante de Venezuela y contaba con un equipo de investigación de mercados que publicaban cuatro reportes diarios de inversión para clientes y relacionados, dos reportes de análisis de mercados de valores por semana, conferencias virtuales vía web, encuentros semanales y mensuales con clientes y el Foro de Perspectivas Económicas y Financieras más importante del país, al cual asistieron los especialistas más connotados del mundo.

La proyección del grupo se reflejaba además en centenares de talleres sobre ahorro y finanzas personales dictados en sindicatos, universidades, cajas de ahorros, colegios y centros laborales, además de innumerables presentaciones sobre el potencial del mercado venezolano a inversionistas individuales e institucionales en Venezuela y el extranjero.

En virtud de su enfoque en el mercado de los pequeños inversionistas y la promoción de la democratizacion del capital entre las mayorías, Econoinvest obtuvo el reconocimiento de países como Colombia, Perú, Chile, la Republica Dominicana y Panamá. Fueron 15 años de labor denodada. 15 años de un liderazgo ganado con inversión, esfuerzo y conciencia.

Durante 17 trimestres seguidos, la economía venezolana creció porque los sectores público y privado contaron con las divisas requeridas, sin restricciones, en un mercado público donde participaron más de 1,6 millones de compatriotas.

Hoy, a seis meses de los allanamientos que acabaron con un proyecto luminoso, quienes creyeron dar lo mejor de sí para formar una empresa única y aportar progreso y desarrollo a su país, siguen injustamente detenidos y privados de su derecho a tener un juicio en libertad.

Fuente: directores econoinvest

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