Cáritas: 54% de los niños en Venezuela tienen algún nivel de deficiencia nutricional

Cáritas está preocupada ante el deterioro de la crisis humanitaria en Venezuela y el fuerte impacto que la misma está teniendo en miles de hombres, mujeres y niños y su capacidad de supervivencia.

Suzanna Tkalec, directora humanitaria de Cáritas Internationalis, dijo que Venezuela se está enfrentando a una crisis cada vez peor con creciente pobreza, escasez de medicinas y alimentos, y tasas alarmantes de desnutrición infantil.

La escalada de violencia y pobreza ha obligado a miles de venezolanos a cruzar a diario la frontera y huir al vecino país de Colombia, en donde también viven en terribles condiciones.

“La mayoría de personas no tienen acceso a alimentos adecuados”, dijo Tkalec, que visitó Venezuela y Colombia en julio para evaluar la situación.

“Para comprar la canasta básica mensual uno necesita 12 salarios base. Hay alimentos en las tiendas, pero los precios son inasequibles para la inmensa mayoría. Es común ver a la gente en las calles de Caracas hurgando en la basura para encontrar algo qué comer.

Tkalec dice que Venezuela apenas está produciendo el 30 por ciento de los alimentos que requiere y la inflación galopante está disparando los precios a niveles exorbitantes, lo que dificulta aún más que la gente pueda comprar alimentos para sus familias.

Caritas dice que la desnutrición infantil en partes de Venezuela ya ha alcanzado niveles de crisis. Con la economía en picada, la escasez de alimentos y medicinas y los precios en alza, más de la mitad de los niños menores de cinco años en las áreas monitoreadas por Caritas están padeciendo algún grado de desnutrición.

“Las tasas de desnutrición están en aumento y el 54 por ciento de los niños tienen algún nivel de deficiencia nutricional”, dijo Tkalec.
“Entre los niños de menos de 5 años, la desnutrición aguda moderada es del 8 por ciento y la desnutrición aguda severa es del 3 por ciento. No hay fórmula infantil para madres que no pueden amamantar”.

El Papa Francisco recientemente expresó su honda preocupación por el deterioro de la situación en Venezuela y el creciente número de personas que han sido asesinadas, heridas o encarceladas por el gobierno. El Vaticano ha apelado a todas las partes para que le pongan fin a la violencia y ha exhortado al gobierno de Maduro a que respete los derechos humanos y fomente la paz y la reconciliación.

El sistema de salud del país está al borde del colapso. La crisis ha llevado a una grave escasez de medicamentos y a un incremento de las enfermedades crónicas, así como de la malaria y la difteria debido a que no hay vacunas en el país.

“El sector de la salud es el más gravemente afectado”, dijo Tkalec. De acuerdo con Médicos por la Salud, una ONG local que colabora con Caritas Venezuela, únicamente el 38 por ciento de los medicamentos esenciales incluidos en la lista de la OMS existen en Venezuela y solo el 30 por ciento de los medicamentos para enfermedades infecciosas básicas se encuentran disponibles en los hospitales públicos.

Los casos de diabetes han aumentado en un 95 por ciento y la hipertensión en un 92 por ciento en 2017 debido a la escasez de medicamentos. El índice de mortalidad postnatal se ha triplicado en 2017 y 114.000 personas con VIH/SIDA no tienen acceso a medicamentos esenciales.

Caritas Venezuela ha puesto en marcha un programa para suministrar alimentos, agua, atención médica y nutrición a niños menores de 5 años y ha hecho un llamamiento solicitando con urgencia donativos para apoyar el programa.
Voluntarios de Caritas estás apoyando comedores de beneficencia comunitarios en varias diócesis católicas en todo el país para proporcionar comidas para los más vulnerables.

Conforme la situación empeora en Venezuela, miles de personas están huyendo de la violencia y la persecución cruzando la frontera hacia Colombia. Fuentes del gobierno estiman que más de 60.000 personas cruzan a diario la frontera entre ambos países y el gobierno parece incapaz de hacerle frente a la afluencia.

Caritas está preocupada por sus condiciones de vida y la falta de seguridad para hombres, mujeres y niños no acompañados que pueden ser forzados a ejercer la prostitución o unirse a grupos armados.

CLAMOR, la red latinoamericana creada por organizaciones católicas para apoyar a los migrantes, deplora el hecho de que muchos migrantes venezolanos, la mayoría indocumentados, son víctimas de la trata de seres humanos, esclavitud sexual y explotación laboral.

ACNUR dice que el número de venezolanos que solicitan asilo se ha disparado a 50.000 y se espera que esta cifra aumente. Estima que hay unos 20.000-30.000 venezolanos en Brasil, 40.000 en Trinidad y Tobago, y unos 300.000 en Colombia.

“Dada la seriedad de la situación, apoyamos las medidas tomadas por los gobiernos de Brasil, Chile, Perú y, más recientemente, Colombia, que promueven la colocación laboral para los inmigrantes venezolanos.

“Sin embargo, nos preocupa la actitud de varios gobiernos que todavía no han adoptado una política pública de acogida, dada la crisis humanitaria que está afectando a nuestros hermanos y hermanas”.

Azuaje ha dicho que la situación actual, que pone en riesgo las vidas y la dignidad de los venezolanos, ha obligado a miles de personas a abandonar el país en una diáspora sin precedente en la historia democrática del país.

“Oramos para que la crisis humanitaria que está devastando a Venezuela, y especialmente a los más pobres, se pueda superar”, dijo.

NOTA: A pesar que este informe fue presentado a finales de agosto, la redacción encontró que es un tema de actualidad que ha tenido poca divulgación.

Fuente: Caritas, Aporrea, Redacción

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